| Ambiente más que enrarecido el del futsal local. Sin duda generado por “gente” que no pertenece al hábitat natural del deporte, pero que justo sobre el fin de la temporada vino a avivar la mecha para volver a encender la llama de la polémica y los conflictos en un 2008 que ya estaba saturado de los mismo.
Sobre los hechos en sí, que arrojaron 25 detenidos, un herido de bala, partido suspendido en dos categorías, una ciudad con alerta público, se han referido la mayoría de los medios de comunicación. Nuevamente, no para difundir el futsal como el hermoso deporte que es, sino para aprovechar la noticia “explosiva”. Como en variadas ocasiones algún matutino (que jamás publica si quiera los resultados al pie de página) se dedicaba a ventilar los trapitos al sol de la AUF o alguna otra novedad negativa para la organización del deporte, en estos días nuestro deporte fue objeto de cobertura de diarios, radios y televisión. Con absoluta justificación, dado que lo de Canelones fue una guerra propiamente dicha. Pero surgen interrogantes viendo la situación con un poco más de tranquilidad y superado el repudio a la misma de las primeras horas:
¿Porqué todos los periodistas, pasando por Ríos, Bardanca y Figueredo, dicen que el clásico fue trasladado a Canelones teniendo en cuenta los hechos del Miércoles en Rowing?
Si todo el futsal sabía que este partido estaba fijado allí hace una semana al igual que el del Apertura ¿Por qué los medios insisten en ese detalle?
¿Por qué el canal 12 mandó un equipo hasta Canelones un jueves de noche para cubrir un deporte que nunca sigue, ni siquiera en clásicos?
¿Cómo llegó y en condición de qué, tanto estúpido al Municipal canario?
¿Quién lo planificó?
¿De manos de quién vinieron los objetos lanzados a la cancha? ¿No había como 15 del grupo GEO de espaldas al partido mirando ese sector de la tribuna? ¿Qué miraban?
¿Cómo es que entraron un destornillador si es que revisaron uno por uno a los hinchas?
¿Por qué Nacional acusaba al banco de Peñarol por la caída del encendedor al rectángulo?
Y más allá de todo esto y algunas preguntas más.
¿Quién se hizo responsable de todo esto? Acá hubo familias y niños chicos que corrieron riesgos de lo peor. Un caos que, ya sea provocado por errores o porque se escapó de la situación de las manos, alguien debe de asumir. ¿La AUF? ¿Los clubes? ¿La Policía? ¿Todos ellos?
Está bien que el campeonato no continúe hasta que no se expida el fallo. Y que marque un antes y un después en la historia del futsal. Sólo así aprenderemos.
|